viernes, 4 de diciembre de 2020

-PLENITUD-
Tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, destacados miembros de la coalición gobernante manifiestan su complacencia por este hecho, que les garantizará -dicen-, la permanencia en el poder durante muchos años, lo que, paralelamente, supondrá -continúan aclarando-, la condena de los partidos de la oposición a persistir en la condición de tales.
Alcanzar el poder y permanecer en él. Eso es todo. Esa manifiesta ingenuidad. Esa satisfacción.
A. Bugarín
Valladolid, diciembre-2020
 
-INCLUSIONES-
Defendiendo los pactos del actual gobierno con los herederos políticos y morales de un grupo terrorista, dice, un ex presidente español, que «la democracia ... debe ser inclusiva». Ignora, quizá, el mencionado ex presidente -o finge ignorar, con el objetivo de vender el producto- que toda determinación es negación, lo que significa que no todo es compatible con todo, y que, por lo tanto, incluir a según qué proyectos políticos en el sistema, supone, necesariamente, excluir a otros. Incluir, por ejemplo, el derecho de las comunidades autónomas a decidir cuál va a ser la lengua vehicular de la enseñanza, significa excluir, en aquellas comunidades bilingües gobernadas por grupos identitarios (o sea, en este momento, en todas), a quienes defienden un efectivo bilingüismo en tales comunidades. Hay un problema de inclusión, sí, el de decidir a qué proyectos se incluye y a cuáles se excluye. Y este gobierno, de esta izquierda, signifique hoy lo que signifique eso, ha decidido pactar con las extremas derechas periféricas, en detrimento del orden republicano (aun coronado) español.
(Nota: acaso, siendo benevolentes, podríamos entender las declaraciones expresidenciales como una versión del recurrido «sabiéndolo llevar», en el que, en aras de una paz, muchas veces cobarde, uno pone siempre los sacrificios, otro los beneficios).
A. Bugarín
Valladolid, noviembre-2020

lunes, 9 de noviembre de 2020

-SÍNTOMAS (DE ALGO)-
&1

Donald Trump, candidato evangélico, entre otras cosas, a la presidencia de EEUU, ha perdido las elecciones. Le sustituye el católico Joe Biden. ¿Se habrán equivocado los electores americanos de Dios?

&2

La derecha católica prohispana de «Latinoamérica» (por evitar cacofonías) está triste: se va el candidato evangélico que había borrado la lengua castellana de los ámbitos en que podía hacerlo.

&3

Se va Trump. La izquierda hollywoodiense se ha quedado sin hombre de paja contra el que definirse. Igual van a tener que ponerse a cambiar algo. (O, más probable, seguiremos con las performance identitarias. El «mundo de la cultura» es, ahora, eso -y la condición de actor/actriz como paradigma-).

&4

Se va Trump. Cabreo en los Estados norteamericanos, otrora industriales y todavía agrícolas, del interior. Alborozo en Instagram, Google, Yahoo, Twitter. ¿Las elecciones norteamericanas eran, también, eso? ¿Un combate entre el capital industrial y el digital?

&5

Se va Trump. Con ello «la ultradederecha ... pierde su principal valedor político», manifiesta un líder político español. Uno que tiene a las extremas derechas «plurinacionales» como aliados preferentes.

&6

Se va Trump. Disgusto en Rusia. Alegría en Europa. En China no se sabe. ¿Nos dice, también esto, algo acerca del «estado del mundo»?

A. Bugarín
Valladolid, noviembre-2020

  

martes, 27 de octubre de 2020

-REVOLUCIÓN-REACCIÓN-
-(DIALÉCTICA)-
Fracasadas las revoluciones «comunistas» realmente existentes, y las prometidas, por el, al parecer, desinterés de la clase obrera -acaso definitivamente «alienada» y «asimilada» por el sistema-, consideraron, algunos intelectuales -en la indiscutible hipótesis de que la revolución hay que hacerla-, la necesidad de encontrar otro sujeto revolucionario; papel para el que se echó mano de todo grupo definido por algún rasgo identitario no asimilado todavía, o por su fracaso social e histórico. Pero no parecen haber advertido, esos intelectuales, que la revolución se hace en función del sujeto revolucionario, con lo que, cambiado este, inevitablemente cambiará aquella, a consecuencia de lo cual, podría suceder, que la revolución retomada no sea sino una involución.
A. Bugarín
Valladolid, octubre-2020
 

martes, 20 de octubre de 2020

-TRANSFORMACIONES-
De modo similar a como, al decir del psicoanálisis, la vida afectiva, y efectiva, del individuo fluye oculta a su conciencia, la vida social e histórica de una comunidad transcurre, en buena media, al margen de las decisiones de aquellos que pretenden dirigirla y, habitualmente, también de las aclaraciones de aquellos que hacen profesión de pensarla.
 (Y sirva, como destacado ejemplo, el de que, si buscamos el periodo de mayor confluencia social, económica, etc., entre sexos, en la reciente historia de España, lo encontramos, no en la era de los «gobiernos feministas», tan conscientemente publicitados, sino en aquella que va desde algún punto de los sesenta a algún otro de los ochenta; una generación, para decirlo con Ortega, en la que las mujeres pasaron de no poder tener propiedades a su nombre, de ser educadas para la cría y el cuidado, y siempre al servicio del hogar, a llenar las universidades. Y todo eso mientras el feminismo era, al menos en nuestro país -incluso entre la izquierda, que tenía otras prioridades: la lucha de clases, la revolución, el socialismo, etc.-, cosa residual y elitista).

Por eso, y a despecho de las declaraciones políticas y periodísticas, de los hashtag y trending topics, de las publicaciones que brotan de la facultades «de humanidades», de las diversas formas en las que se toma hoy conciencia del presente, corrientes no observadas pueden estar llevando los barcos a puertos no previstos, o, acaso, al naufragio.

A. Bugarín
Valladolid, octubre-2018
 

domingo, 27 de septiembre de 2020

-TRINOS Y AFORISMOS (NUEVE)-
&1
Cancelar el debate, cancelar el disenso. (Cultura de la cancelación).
&2
Presentismo (1): espacio común del totalitarismo, su esencia.
&3
Donde hay plebe aparece siempre un caudillo.
&4
Cuanto más condena la imagen el cuerpo presente ante el espejo, más confirma su dependencia de este. (Franquismo especular).
&5
Pliegues: de modo similar a como, en el ámbito geológico, un corrimiento de tierras, un choque de placas tectónicas, puede hacer que lo nuevo quede sepultado por lo antiguo, así, en el ámbito político (y singularmente en nuestra izquierda política), tras múltiples corrimientos y choques ideológicos, lo reaccionario ha recubierto, finalmente, todo intento de dar plenitud a la modernidad.
&6
Presentismo (2): reino de la mismidad.
&7
Obviedad: combatir golpistas muertos trae menos dolor de cabeza que combatir golpistas vivos.
&8
Combate desigual: miles de años de educación para la servidumbre, contra unos escasos dos siglos de educación republicana. (El avance o retroceso de la conciencia plebeya, es decir, del populismo, como marcador).
&9
La única forma de apropiación que debería estar prohibida: la apropiación del sufrimiento ajeno (esa que practica la izquierda hollywoodiense a todas horas y sin ningún rubor).
&10
Neofeminismo: por los hombres no se llora.
&11
Avanzando: de extrema derecha nacional a extremas derechas plurinacionales. (A esto se le denomina combatir el franquismo).
&12
El ejercicio de la crítica como autoalabanza.
&13
El centralismo republicano es la realización esencial del federalismo: el momento en el que lo que se federa son los individuos.
A. Bugarín
Valladolid, septiembre-2020

 

sábado, 26 de septiembre de 2020

-NEGACIONISMOS-
Once de septiembre: el independentismo catalán se empeña, contra toda evidencia, en convertir a Rafael Casanova en un héroe de la resistencia antiespañola.
Cualquier día del año: sectores evangélicos (y otros, islámicos, etc., de modo similar) se empeñan, contra toda evidencia, en datar la aparición de la especie humana hace unos seis mil años.
Actuales dirigentes del PSOE, Podemos, etc., se empeñan, contra toda evidencia, en situar a ERC (y en general a los nacionalismos periféricos) en la izquierda política. (Queda en el aire la cuestión, claro, de qué se entienda hoy por «izquierda política»).
El militante multiculturalista se empeña, contra toda evidencia, en hacer compatibles con la paz, la tolerancia, la igualdad entre sexos, etc., a todas las culturas de la Tierra (¡exceptuando, si acaso, las de origen cristiano-occidental, aquellas precisamente, donde tales categorías político-antropológicas han adquirido su ser!).
El patriota (o tal vez nacionalista) español de derechas se empeña, contra toda evidencia, en identificar a Fraga y Aznar (excelsos autopatriotas) como defensores de la unidad de España.
El neofeminismo populista se empeña, contra toda evidencia, en vincular capitalismo y patriarcado.

Esas píldoras azules que tragamos todos los días para evitar la desazón de la incertidumbre, cerrar el sentido, y crear un simulacro de coherencia. (O, quizá, menos inocentemente, estrategias de poder).

A. Bugarín
Valladolid, septiembre-2020.