jueves, 25 de marzo de 2021

-A VUELTAS CON EL SENTIDO-
Alaban, Marx y Engels, en El manifiesto comunista, el papel revolucionario desempeñado por el, entonces, incipiente capitalismo; que, habría echado por tierra las idílicas estructuras feudales, patriarcales, el santo temor de Dios, el ardor caballeresco, ..., sustituyendo la explotación velada por un régimen directo, abierto, franco, de explotación (actuando, así, añadiríamos, pues va implícito, como una auténtica estructura develadora).
Pero, eso que seguimos llamando capitalismo -y que, con porcentajes que rondan el cincuenta por ciento de la producción sustraídos al mercado sería más correcto denominar Estado del bienestar o socialdemocracia- ejercita hoy su fuerza develadora exhibiendo el sinsentido; y es esa labor, y no otra, la que concita la inquina sobre tal sistema de tanto «revolucionario» sobrevenido, que combate, aun sin saberlo, bajo la rúbrica «anticapitalismo» esa exhibición.
A. Bugarín
Valladolid, marzo-2021

jueves, 4 de febrero de 2021

-FARSAS: MODELOS PARA ARMAR-
En un celebrado, por el número de visualizaciones, video (por cuestiones de eufonía preferimos leerlo así, sin acento, al modo latinoamericano), colgado en una de las plataformas habituales, una arquitecta mexicana, aunque la nacionalidad es, suponemos, una anécdota, enseña cómo construirse una casa sencilla, con materiales naturales, y en sintonía con el entorno. Para lograr tal objetivo -esa sintonía que, al parecer, más allá de satisfacer ciertas condiciones estéticas y ecológicas, es moral-, debemos comenzar, dice, pidiendo permiso: los habituales permisos administrativos, pero, especialmente, y ahí parece residir el mensaje, permiso a los habitantes del lugar, permiso a la tierra (¿Gea?, ¿Cibeles?, ¿la Pacha Mama?, ¿la Virgen María en versión De los nombres de Cristo?), permiso al árbol que va a ser cortado ...
Nos admira, en todo este proceso, en primer lugar, la generosidad del árbol, que dona graciosamente su vida para que los humanos dispongan, tras el sometimiento, eso sí, de su conducta a las condiciones morales exigidas, de una casa. Nos admira, en segundo lugar, la capacidad de la mentada arquitecta para entender el lenguaje mediante el cual el árbol sacrificado concede un permiso que, al parecer, podría denegar. Admirable, en tercer lugar, el grado de credulidad al que se ve abocado este mundo postcristiano (¿la religión que vuelve a sus orígenes? ¿otra manifestación de la farsa intelectual a la que conduce la moralización de la existencia?).
A. Bugarín
Valladolid, febrero-2021
 

domingo, 6 de diciembre de 2020

-UN TIK TOK-
Un minivídeo (lo que podríamos denominar un Tik Tok), en el que Joe Biden reacciona agresivamente ante el intento de Tump de comerse su hamburguesa (haremos abstracción del origen y el contexto de la broma), sirve a la derecha you tuber, para insistir en la consabida tesis de que la izquierda solo comparte lo ajeno, no lo propio.
Ignora, al parecer, esa derecha, que:
(1) No pretendió nunca el marxismo (que supondremos paradigma de la izquierda) que las decisiones individuales, o morales, traigan el cambio social, sino aquellas colectivas e institucionales.
(2) No fue nunca propuesta marxista el reparto de la propiedad privada, sino su supresión.
(3) Joe Biden no representa a la izquierda más que el propio Trump (salvo que hablemos de la izquierda hollywoodiense claro).
A. Bugarín
Valladolid, noviembre-2020
 

viernes, 4 de diciembre de 2020

-PLENITUD-
Tras la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, destacados miembros de la coalición gobernante manifiestan su complacencia por este hecho, que les garantizará -dicen-, la permanencia en el poder durante muchos años, lo que, paralelamente, supondrá -continúan aclarando-, la condena de los partidos de la oposición a persistir en la condición de tales.
Alcanzar el poder y permanecer en él. Eso es todo. Esa manifiesta ingenuidad. Esa satisfacción.
A. Bugarín
Valladolid, diciembre-2020
 
-INCLUSIONES-
Defendiendo los pactos del actual gobierno con los herederos políticos y morales de un grupo terrorista, dice, un ex presidente español, que «la democracia ... debe ser inclusiva». Ignora, quizá, el mencionado ex presidente -o finge ignorar, con el objetivo de vender el producto- que toda determinación es negación, lo que significa que no todo es compatible con todo, y que, por lo tanto, incluir a según qué proyectos políticos en el sistema, supone, necesariamente, excluir a otros. Incluir, por ejemplo, el derecho de las comunidades autónomas a decidir cuál va a ser la lengua vehicular de la enseñanza, significa excluir, en aquellas comunidades bilingües gobernadas por grupos identitarios (o sea, en este momento, en todas), a quienes defienden un efectivo bilingüismo en tales comunidades. Hay un problema de inclusión, sí, el de decidir a qué proyectos se incluye y a cuáles se excluye. Y este gobierno, de esta izquierda, signifique hoy lo que signifique eso, ha decidido pactar con las extremas derechas periféricas, en detrimento del orden republicano (aun coronado) español.
(Nota: acaso, siendo benevolentes, podríamos entender las declaraciones expresidenciales como una versión del recurrido «sabiéndolo llevar», en el que, en aras de una paz, muchas veces cobarde, uno pone siempre los sacrificios, otro los beneficios).
A. Bugarín
Valladolid, noviembre-2020

lunes, 9 de noviembre de 2020

-SÍNTOMAS (DE ALGO)-
&1

Donald Trump, candidato evangélico, entre otras cosas, a la presidencia de EEUU, ha perdido las elecciones. Le sustituye el católico Joe Biden. ¿Se habrán equivocado los electores americanos de Dios?

&2

La derecha católica prohispana de «Latinoamérica» (por evitar cacofonías) está triste: se va el candidato evangélico que había borrado la lengua castellana de los ámbitos en que podía hacerlo.

&3

Se va Trump. La izquierda hollywoodiense se ha quedado sin hombre de paja contra el que definirse. Igual van a tener que ponerse a cambiar algo. (O, más probable, seguiremos con las performance identitarias. El «mundo de la cultura» es, ahora, eso -y la condición de actor/actriz como paradigma-).

&4

Se va Trump. Cabreo en los Estados norteamericanos, otrora industriales y todavía agrícolas, del interior. Alborozo en Instagram, Google, Yahoo, Twitter. ¿Las elecciones norteamericanas eran, también, eso? ¿Un combate entre el capital industrial y el digital?

&5

Se va Trump. Con ello «la ultradederecha ... pierde su principal valedor político», manifiesta un líder político español. Uno que tiene a las extremas derechas «plurinacionales» como aliados preferentes.

&6

Se va Trump. Disgusto en Rusia. Alegría en Europa. En China no se sabe. ¿Nos dice, también esto, algo acerca del «estado del mundo»?

A. Bugarín
Valladolid, noviembre-2020

  

martes, 27 de octubre de 2020

-REVOLUCIÓN-REACCIÓN-
-(DIALÉCTICA)-
Fracasadas las revoluciones «comunistas» realmente existentes, y las prometidas, por el, al parecer, desinterés de la clase obrera -acaso definitivamente «alienada» y «asimilada» por el sistema-, consideraron, algunos intelectuales -en la indiscutible hipótesis de que la revolución hay que hacerla-, la necesidad de encontrar otro sujeto revolucionario; papel para el que se echó mano de todo grupo definido por algún rasgo identitario no asimilado todavía, o por su fracaso social e histórico. Pero no parecen haber advertido, esos intelectuales, que la revolución se hace en función del sujeto revolucionario, con lo que, cambiado este, inevitablemente cambiará aquella, a consecuencia de lo cual, podría suceder, que la revolución retomada no sea sino una involución.
A. Bugarín
Valladolid, octubre-2020